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Diciembre de 2015

Opinión

Conclusiones Encuentro de la generación de 1975 de Ingenieros Agrónomos de la Sede Palmira

¿Están las nuevas y actuales generaciones de Ingenieros Agrónomos de las diferentes Facultades de Agronomía del país preparados para la nueva Colombia que se nos avecina?


Por, Guillermo Giraldo Ávila
ggiraldoavila@gmail.com

¿Están las nuevas y actuales generaciones de Ingenieros Agrónomos de las diferentes Facultades de Agronomía del país preparados para la nueva Colombia que se nos avecina?

Esta pregunta surgió en un encuentro de Ingenieros Agrónomos, ex alumnos de la UNAL sede Palmira, de la Promoción de Junio del 75, cuando nos reunimos en Junio del 2015 para celebrar nuestros 40 años de egresados.

La respuesta fue unánime: No!!!!. No están preparados….por lo menos una buena parte de ellos.

Un compañero dijo esto: “En aquella época 1974 – 75 y desde antes,  un porcentaje muy alto de los Ingenieros Agrónomos egresados de todas las Facultades de Agronomía de Colombia, escogieron nuestra profesión porque esa era la última alternativa, dentro del abanico de opciones ofrecidas,  que tenían para ser doctores y satisfacer las exigencias de sus padres, de sus familias, y las de su círculo de allegados; o también porque, la situación económica familiar no daba para más y debían meterse en la única universidad pública del país, la UNAL, donde solo existía una facultad de Agronomía y otra de Zootecnia (Palmira 1974 y muchos años anteriores).

En la actualidad y por las políticas de gobierno, que acabaron con la asistencia técnica, y permitieron que el Valle del Cauca, pasará de ser un departamento exportador de alimentos a otros departamentos, a ser uno de los principales importadores, pues aquí solo se cosecha caña de azúcar. Mucha de nuestra comida nos llega de otros departamentos. Aquí ya no quedan muchas industrias agropecuarias.

Y quizás esta sea una de las razones por la cual hay un porcentaje tan alto de profesionales sin empleo, que están desempeñando otras actividades diferentes (incluida la de taxistas), sino que, son quienes denigran de la profesión, y por supuesto, ellos no están preparados para el reto que se avecina y tampoco estarán muy interesados en ello. Y remató diciendo: confieso una cosa: Yo nací para esto y si volviera a nacer, volvería a ser Ingeniero Agrónomo. Yo no denigro de mi profesión porque a ella le debo todo…”

Una compañera, que llegó a tener cargos administrativos, nos lo explicó así: “Y esto se debe, en gran parte, al modelo educacional actualmente aplicado por las Universidades, en donde, el estudiante no puede escoger la carrera de su interés, sino que la administración es la que le dice que debe estudiar, por ejemplo, un estudiante está interesado en una carrera de alta demanda, y al no reunir los requisitos exigidos, la opción es otra carrera, y si en ésta tampoco los cumple, la opción es otra carrera, y así sigue hasta llegar a Ingeniería Agronómica, casi al final de la cadena. Y como la idea es estudiar y ser un profesional, pues “aunque sea esta…”.

Es por esto que, “algunos”, no se gradúan con un verdadero compromiso, devoción, ni pasión por la Ingeniería Agronómica. Claro, esto tiene sus excepciones, como el caso mío, que yo quería ser Ingeniero Químico y no pude, pues la UNAL en Palmira no tenía esa carrera, y mis padres tampoco podían, y  por eso, no tuve otra opción que ser Ingeniero Agrónomo.

Pero con el transcurso del tiempo, llegué a amar mi carrera con absoluta devoción, tanto, como a algunos de mis profesores. Y no doy nombres para no ofender su memoria, o los sentimientos de algunos de ellos, que gracias a Dios, hoy viven.

Pero lo más maravilloso de toda mi experiencia, fue trabajar hombro a hombro con los campesinos de mi país y los de todos los países en donde trabaje. Hombres curtidos por el sol, pero con un corazón hermoso y noble. Hasta el punto de que, cuando uno era invitado a compartir sus humildes alimentos, era porque ya formaba parte de su familia y/o amigos. Ya estaba en sus corazones…
Pero también están mis ex compañeros, quienes llegaron a ocupar puestos muy importantes dentro de compañías productoras de agroquímicos, que era la mayor y mejor oferta en aquel entonces. Fueron verdaderos profesionales, comprometidos con el campo y los agricultores.

Otros trabajaron para instituciones del Gobierno, donde se desempeñaron en alto grado como profesionales y dejaron una huella en sus seguidores. Y otros llegaron a ser importantes y destacados empresarios.

En esa reunión de ex alumnos, recordamos que, durante muchos años, los Ingenieros Agrónomos de la UNAL, Sede Palmira, llegaron a ser los mejores “Asistentes Técnicos de Colombia”.

Eran respetados y admirados por sus colegas de otras universidades, e incluso de países vecinos. De ellos, formaron parte algunos de mis compañeros”.

Hoy en día, esa entonces respetada palabra, “Asistente Técnico”, ya no existe, ni es reconocida por algunas de las nuevas generaciones y mucho menos por los Ministros de Agricultura que acabaron con tan noble e importante apoyo para los agricultores de Colombia.

Pero como respuesta a esta pregunta, hay otras razones, y la más cercana a la realidad, es que, una madre o padre de familia, en la actualidad, no va a permitir que su hijo (a), casi niños, Ingeniero Agrónomo, vayan a arriesgar sus vidas en el campo, un lugar lleno de peligros por la actual situación política del país.

Y esto ha llevado a una situación más grave, una invisibilizacion de la Facultad de Agronomía y de los Ingenieros Agrónomos dentro de la Universidad.

No se les puede pedir excelencia académica a unos jóvenes que llegan a la universidad con hambre, y menos, si no le tiene amor a una carrera que él no escogió.

Otro de mis compañeros dijo: “En una reunión en donde están profesionales de diferentes carreras, el más exaltado es el médico, y luego le siguen las otras profesiones, y por último, estamos lo Ingenieros Agrónomos, que aunque estemos de saco y corbata como los otros, siempre nos miraran como los “come tierra”

Y esto se debe a las políticas del gobierno, que no ofrecen verdaderas garantías en cuanto a salarios dignos, bienestar social, lo cual lleva a una baja auto estima, y por lo tanto, no hay dignidad humana, que es el único valor intrínseco de las personas que no es canjeable o comprable. 

Otro mas dijo, un país sin agricultura es un país lleno de problemas: hambre, pobreza, violencia, y por eso nos preguntamos: ¿Qué sería de este país sin nosotros? ¿Sin nuestro aporte a la ciencia y a la tecnología? ¿A la investigación? ¿A la educación? ¿A la biotecnología? ¿A la conservación de la biodiversidad? ¿Al desarrollo del campo? ¿Al desarrollo de nuevas tecnologías? ¿A la asistencia técnica a los agricultores? Y otros mucho más interrogantes…
Es por esto que, la U debe generar un gran cambio de actitud dentro de los nuevos Ingenieros Agrónomos.

Que amen su profesión, que se entreguen de corazón a ella. Que sueñen con esa nueva Colombia. Que se sientan orgullosos de poder contribuir en su cambio. Que sientan que es mejor perdonar que odiar.

Hay varios factores que se deben sumar en la ecuación para tener un buen Ingeniero Agrónomo: La obligación de las universidades de escoger los estudiantes que sirvan para ser buenos Ingenieros Agrónomos, y a esto sumarle la responsabilidad de los padres y de sus familias de participar adecuadamente en la selección de la carrera de su hijo, y a estas dos variables, sumarle la obligación del estado de darle un giro a sus políticas y orientarlas hacia las necesidades del ser humano, en lugar de conservar el enfoque que actualmente tienen, que es hacia las necesidades del mercado. Entonces, así si tendremos el Ingeniero Agrónomo ideal, ese que estará preparado para asumir los retos del futuro cercano.

Al final de la reunión se concluyó que, para enfrentar a la nueva Colombia que se nos avecina, es necesario definir El Nuevo Perfil del Ingeniero Agrónomo para el año dos mil quince, en estos términos, ya que, se verán enfrentados a nuevos retos como por ejemplo:

  1. En la actualidad, el país está dividido en zonas agrícolas y geográficas productivas; con zonas más estratégicas, y en ellas, los nuevos y actuales Ingenieros Agrónomos se van a ver enfrentados a responder a retos más específicos, como el del cambio climático, escases de agua, la contaminación de los suelos y afluentes hídricos, incluyendo las aguas subterráneas.

  2. Que se van a ver enfrentados a tener que desarrollar o aplicar tecnología acorde con la zona agroecológica donde van a trabajar, que deben ser muy creativos y recursivos, y que hay que seguir estudiando para llenar algunos vacíos, preguntas y dudas que les quedan o surjan, pues la Universidad no los puede llenar o resolver todos.

  3. Que deberán aplicar los conocimientos adquiridos para desarrollar una nueva agricultura, con una visión de conservación, protección, equilibrio ecológico, sustentable y sostenible con esos fines productivos; una agricultura que no solo cuide el medio ambiente, sino también los recursos naturales.

  4. Que se obligarán a gestionar, diseñar, evaluar y optimizar sistemas de producción agropecuarios en forma sustentable, a partir de la integración del conocimiento científico básico aplicado a plantas, animales, y sus relaciones con los recursos bióticos y abióticos.

  5. Que más allá de los agroquímicos, hay otras alternativas menos dañinas y más amigables con el medio ambiente, y que, finalmente, podemos hacer una mezcla equilibrada entre las dos tecnologías.

  6. Que deberán comprender y aplicar los principios de conservación y transformación de productos de origen agropecuario.

  7. Que deberán formular planes de negocio y gestionar sistemas comerciales de bienes y servicios del sector agropecuario para rentabilizarlos económica y socialmente.

  8. Que tendrán la posibilidad de intervenir proactivamente en los procesos de gobierno, planeación, financiación, gestión y evaluación hacia el desarrollo institucional, de sus estamentos y asociados.

  9. Que deberán aprender a gestionar los recursos agropecuarios, manejar las bases conceptuales y los principios que determinan la relación entre los recursos naturales y la gestión sustentable de éstos, adaptándola a los diferentes ecosistemas y situaciones socioculturales y recreativas.

  10. Que deberán entender que, la vida profesional es de sacrificio, entrega, respeto, y trabajo en equipo, pero sobre todo, de amor por la tierra y su profesión.

  11. Y por ello, deberán demostrar capacidad de liderazgo y de autogestión, para aplicar el método científico en la resolución de problemas dentro de un marco de responsabilidad y compromiso social.

Y que de corazón, les deseamos muchos, pero muchos éxitos, pues nosotros ya hicimos nuestra parte… Ahora les toca a ustedes!!!
Ex alumnos promoción de junio del 75.